Cómo recuperar los correos eliminados definitivamente en Gmail

Pantalla de inicio de la herramienta de Gmail para recuperar correos eliminados

Más que un cómo se hace, esto es un: ¡Se puede hacer! Porque yo desconocía que Google diera la posibilidad de recuperar correos que ya han sido eliminados de la papelera, correos borrados definitivamente.*

Si sois de clic rápido, alguna vez la habréis liado vaciando la papelera del correo electrónico y mandando a la nada los emails eliminados. Normalmente esto importa poco, porque si estaban en la papelera, en fin, su ciclo habría terminado ya, ¿no? Pero quizá os pase como a mí que decís: Ya lo dejo en la papelera que sé que tengo treinta días antes de que se borre definitivamente de manera automática. Y luego, un buen día, recuerdas aquel correo y, tsk, eliminado pero eliminado, eliminadísimo.

También os puede pasar que, a saber cómo, un día mandáis una ristra de mensajes a la papelera y otro día decís: Ay, qué llena está la papelera. Y la vaciáis manualmente. Adiós mensajes. Al otro día vais a buscarlos y ¡el horror! No habéis sido conscientes de haberlos mandando a la basura, sí de haber sacado la basura, pero no de lo otro. ¡Y el horror! No afirmaré ni desmentiré que esto me haya ocurrido a mí. Cof. Cof.

O, bueno, os puede suceder eso de que alguien os entre en la cuenta a haceros la puñeta y a borrar correos.

Para todos estos casos y miles de situaciones más que ocurren porque shit happens, Gmail dispone de una herramienta de recuperación de correos eliminados a lo definitivo. No hablo de buscar en vuestras papeleras, digo recuperar correos que ya se suponen totalmente destruidos. ¡Y funciona!

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Google ya no es ese amigo que te ayuda con los deberes, ahora es el matón de la clase

¿Os acordáis de cuando Google era sólo un buscador? Hacía sólo una cosa, buscar, pero lo hacía de maravilla. Los años, la expansión empresarial, los cambios de tendencias, la forma en la que nos relacionamos con nuestros dispositivos, sean móviles o fijos, han ido modelando un nuevo Google que, con la sonrisa por delante –que para eso está el marketing– nos ha ido vendiendo sus nuevos productos como la mejor de las alternativas a lo existente. Y en un principio sí era así, porque Gmail, con su giga de «gratis» que ofrecía entonces, encandilaba nuestras mentes entumecidas por culpa de los Hotmail, Mixmail, Terra, Telefónica o a saber.

Pero con el tiempo, ese amigo siempre dispuesto a ayudarnos que no quería ser malo, empezó a jugar con un boli vacío transformado en cerbatana y nos fue lanzando molestas bolitas de papel: que si únete a Google+, que si ahora en YouTube no se pueden usar alias, que si como no me haces caso converjo Google+ con Youtube, que si te cierro Google Reader que no me sale a cuenta… Y eso a nivel usuario, porque si te metías por detrás, queriendo destacar en lo que seguía siendo el principal motor de Google, su buscador, te desquiciabas cada vez que le daba por cambiar la forma en la que la maquinaria indexaba las webs para que aparecieran unas u otras más arriba, según los criterios del momento.

Por norma general, nunca me han molestado mucho los cambios en el algoritmo del buscador de Google, pues hace años creí entender que lo que perseguían desde la empresa, actualización tras actualización, era ofrecerle a las personas –a sus usuarios– los resultados más apropiados, de manera que si una web era honesta, hablaba de su actividad con franqueza, estaba al quite en las redes sociales, se mantenía al día… todo le vendría rodado con los resultados de búsqueda. Que hay técnicas específicas, sí; que se pueden pagar anuncios, también; que la lucha puede ser encarnizada, bueno… Allá se peleen las grandes empresas con grandes presupuestos, que los negocios locales con el trabajo día a día tienen bastante.

En su (supuesto) empeño de mostrar los resultados más relevantes para el usuario en sus búsquedas, Google da ahora un nuevo paso: Sin versión responsive desapareces el 21 de abril. Como suena, si tu web no está adaptada a móviles y tabletas, ciao ciao, be bye. Y bien mirado, oye, que sí, que me parece correcto que, si estás en un dispositivo móvil, te afinen la búsqueda con resultados que van a ser adecuados a tu pantalla y ligeros de carga. Pero como con todo, hay que fijarse en la letra pequeña. Y la letra pequeña de este movimiento por parte de Google dice que, para comprobar que tu web se adapta, des a GoogleBot la libertad de ver tu site como si fuera una persona, es decir, que si tienes restricciones para robots, que las vayas quitando, que la discriminación es fea y los robotos de las webs tienen su corazoncito.

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