Recuperar un pixel vago en el iPhone/iPod

Mi historia con los pixeles muertos no empieza hoy, sino hace años, cuando adquirí mi primer portátil (y último hasta la fecha). Continuó cuando me compré mis 1080p FullHD (por suerte, de lejos no se aprecia). Y ha venido a parar al día de hoy, cuando, por fin sí puedo hablar de mi primera victoria sobre ellos, o al menos de una no-nueva-frustración.

Hasta ahora me los había tenido que ir comiendo debido a restricciones de garantías, cantidades mínimas y posicionamientos áureos. Traga, traga y traga. Pero hoy no. Probablemente porque para empezar no se ha tratado de un pixel muerto propiamente dicho, sino de uno vago. Diferencias: Los píxeles muertos son vacíos en negro, sin iluminación, sin color; los vagos, por contra, sí tienen color, sí están iluminados, pero no atienden a reglas, ellos se iluminan del color que mejor les parece (blanco, rojo, azul, verde…). Les llamo vagos por llamarlos de alguna forma, también hay quien los llama «atascados» porque se han quedado pillados en un momento dado.

Mejor vago que muerto, ya que a los primeros, por lo menos les llega la energía necesaria para funcionar. Los otros son causas perdidas.

En fin, lo que me ha ocurrido esta mañana ha sido que la pantalla de mi iPhone 3G ha amanecido con un pixel verde chillón (·) en todo el centro. El horror. El HORROR sobre todo si el aparato en cuestión está fuera de toda garantía, liberado, manoseado… demasiado sobado para mandárselo a Apple.

Inmediatamente me he puesto a indagar por Internet a ver qué soluciones rápidas había. Estas cosas suelen haberle ocurrido a otros antes. Y tanto como para que Apple recomiende una aplicación web para solucionarlo [aquí]. PERO no corráis como locos. Que hay indicaciones previas.

Lo primero, advertir que la aplicación consiste en un parpadeo constante y rápido de colores básicos, por lo que puede llegar a marear o incluso podría causar ataques epilépticos en personas susceptibles de padecerlos. Así que ojo.

Sabido esto, lo ideal -dicen- es poner el brillo de la pantalla al máximo y luego dejar actuar a la aplicación el tiempo necesario. He llegado a leer que hasta 12 horas de bombardeo hacían falta. A mí me bastaron unos minutos.

Por último, no está demás frotar el área donde se encuentra el pixel vago, presionando sin miedo, pero no queriendo atravesar el aparato, quiero decir, una fuerza moderada, más que el toque normal. Parece algo absurdo, pero creo que de las dos cosas (el bombardeo de colores y esto) ésta es la que, en mi caso, ha tenido una mayor repercusión.

Con esto he conseguido que el pixel verde volviera a trabajar con normalidad. Si bien es cierto que al par de horas lo he vuelto a ver, ahí, desafiante. Lucía menos que la primera vez, pero igualmente me obligó a repetir la operación (bombardeo + masaje). Han pasado ya seis o siete horas y no veo que haya vuelto.

Espero que dure.

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