Apple, Adobe y de porqué ya no me extraña su distanciamiento

He estado ojeando la info que Apple ofrece en su sitio sobre el iPad y de ahí he saltado a la parte del iWork, programa del que hasta ahora no había tenido el gusto de investigar. Sabiendo lo que ambos productos pueden hacer juntos, no me extraña en absoluto que Apple quiera desvincularse por completo de Flash y, no sólo de Flash, sino de otros productos Adobe (v.g. Indesign).
Visto de refilón, iWork no es otra cosa que la competencia del paquete de programas Microsoft Office. Visto desde mi asiento, iWork, completado con el flujo de trabajo de un Mac o un iPad y un poco de salero artístico, es la competencia de varios cientos de puñados de diseñadores gráficos que no saben ya por qué caballo apostar y a los que no les da la vida para poder aprender todas las disciplinas.
Me explico. Una gran empresa delega el tema de su imagen a otra gran empresa dedicada a la imagen corporativa (diseño/marketing/loqueseaquevenda). Una pequeña empresa, falta de recursos, suele hacerse su propia imagen. Pero entre el primer caso y el segundo, hay todo un universo de medianas empresas, muchas de las cuales, conscientes de la necesidad de una buena imagen, buscan a profesionales para intentar emular a las grandes a precios asequibles, y las que no, pues tiran del Power Point.
No sé si aún queda claro. La cuestión es que si no eres una gran empresa pero quieres parecerlo, descartas el Power Point y contratas a alguien que te haga una presentación en Flash porque es más dinámico, más original… como con más caché. O descartas el Word y contratas a alguien que te haga un librillo con un programa de paginación profesional.
Ahora ves el iWork, cómo funciona y cómo interactúa con el iPad y eres el jefe de una empresa de mediano tamaño y te preguntas porqué vas a pagar a nadie por hacer bonito lo que hace el Power Point si puedes hacerlo tú mismo. O ahora ves el iWork, cómo funciona y cómo interactúa con el iPad y eres un diseñador gráfico y te preguntas si no deberías adaptarte a esta nueva forma de hacer las cosas para poder ampliar tu repertorio antes de que tus clientes se den cuenta.
Seas quién seas, ¿tienes tiempo? Da lo mismo, porque la prosperidad de tu negocio va en ello. Y la de Adobe también y, como lo sabe, saca herramientas para hacer cosas similares -léase Adobe Captivate– y facilita códigos para que un proyecto en Flash pueda convertirse en una aplicación para la familia de iPod/iPad/iPhone. Pero como el negocio de Apple también va en ello, incluye en los términos de licencia del iPhone OS 4 (que está por salir) que las aplicaciones originariamente creadas con Flash no están permitidas. Y son titanes y se pelean. Y en medio y mientras tanto, los usuarios siguen sin poder ver páginas Flash en el iPhone y los diseñadores/programadores freelance empiezan a marearse.
Lo dicho, no me extraña su distanciamiento ya que ambas compañías quieren imponer su estándar. ¿Será cuestión de elegir un bando, cruzar los dedos y esperar haber hecho la elección adecuada? ¿O más bien de tirar por el camino de en medio de la mano del proyecto conjunto de Google, Mozilla y Opera? ¿O tampoco es solución? Lo único que a estas alturas tengo claro es que Microsoft, no gracias. El resto está en el aire.

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ACTUALIZACIÓN 06/07/10

Cómo me gusta hablar para quedar como una tonta, siempre y cuando sea para bien: Adobe Flash en el iPhone podría llegar pronto. Ojalá sea cierto, que yo me como mis palabras tranquilamente y no pasa nada.

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