SEO de andar por casa

«SEO de andar por casa» es un título bastante estúpido si lo piensas para una entrada sobre «aparecer arriba en los buscadores sin pagar un duro». Lo es porque, a fin de cuentas, quien no quiere invertir mucho en la optimización para buscadores, no tiene porqué conocer su terminología. Pero como no es el único factor a tener en cuenta ya encontrarán esta entrada por su contenido, por alguna de sus imágenes o por haberlo compartido en esa red social en la que son tan activos. ¡Hola, usuario interesado en recibir una clase acelerada de lo que se debe y lo que no se debe hacer para que tu web aparezca bien posicionada y sea mil veces compartida!

¿Estás hecho para trabajarte tu propio SEO?

Lo primero que debes plantearte es cuánto de tu dinero, tiempo y/o esfuerzo estás dispuesto a invertir en mejorar la visibilidad de tu rinconcito web. Este diagrama de flujo simplón te ayudará a despejar dudas:

Diagrama de flujo con el que discernir si compensa pagar a alguien por un trabajo o hacerlo uno mismo

Supongamos que es cierto. Supongamos que tienes tiempo, paciencia, ganas y además un piquito de oro que nutre tus estilosos dedos aporreando tecleando con soltura las bondades de tu negocio, porque es tuyo, porque lo quieres con locura, porque es tu niño, porque es esa empresa a la que llevas dedicándole la vida y que conoces tan «de pe a pa» que nadie mejor que tú la puede describir. Bien, ya tienes eso ganado, ahora te toca aprender todo lo demás.

Consejos

Vas a tener que leer, pero mucho, sobre el tema. Puedes empezar por aquí o por un poco más allá. Pero pronto tendrás que volar sólo (y hazles caso, que si están en la primera página de Google hablando de esto, será que saben). También puedes ver vídeos, que está de moda, o presentaciones… En definitiva, te toca aprender.

Vas a tener que esforzarte por crear de veras un contenido singular pues, lo habrás observado, la competencia EXISTE, aunque habíamos quedado en que esto no era un problema porque amabas tu trabajo. Demuéstralo. Sé honesto, habla de tu propia experiencia. Comparte lo que hayas aprendido, comparte consejos, comparte buenas prácticas sobre tu producto, comparte peculiaridades, comparte tu alegría por compartir todo esto. Pero ni se te ocurra, ni se te cruce por la cabeza que para generar contenido puedas fusilar el trabajo de otros. Su hubieras leído todo lo que te he dicho, sabrías que los contenidos duplicados (propios y ajenos) son la peste. Si tanto te gusta lo que aquel ha escrito: cítale, enlázale, pero no plagies, que huele.

Aunque no hablamos sólo de letras. También vas a tener que sacar el artista que llevas dentro para crear tu propio contenido multimedia, ese otro contenido. Pero no desesperes, hoy por hoy, con tanto filtro y tanta aplicación, una foto colorida y un vídeo medioqué lo consigue cualquiera con un móvil decente y con algunos bancos de fotos gratuitos como recurso. Que luego el resultado queda raruno, bueno, es lo que hay cuando no te llega para pagar a un profesional –ya vendrán tiempos mejores–. Ah, y que no se te olvide rellenar cada maldito texto alternativo de tus fotos porque eso ayuda a los buscadores (imagínatelos como topitos inmunes a los colores deslumbrantes de tus maravillosas composiciones fotográficas) ellos sólo leen –o te dicen que leen– el texto plano.

Y vas a tener que dejar de perder el tiempo en Facebook y similares y empezar a invertirlo en la página o el perfil de tu negocio. Sobre esto también vas a tener que leer mucho porque, de hecho, es harina de otro costal. Puedes empezar acudiendo a las fuentes o, como siempre, puedes preguntarle a Google. Pero no dejes de hacerlo, piensa en toda la gente que ves por la calle, en los bares o en tu propia casa enganchada al móvil. Los españoles dedicamos más de una hora y media todos los días a las redes sociales y solemos consultar Facebook unas 14 veces ese mismo día. Algo está cambiando (llámalo juventud) y lo que antes se buscaba en las páginas amarillas, pasó a encontrarse en Google y ahora comienza a buscarse se busca dentro de las propias redes sociales. Estar presente sólo es el primer paso; responder resulta vital y hacerlo con una sonrisa, necesario. Salvo que sea un troll, en ese caso trolea, combate con sus propias armas y ten un punto malo (que suele funcionar) sin pasarte, claro. Y si no sabes lo qué es un troll –bendito tu mundo–, lee/busca/mira al respecto.

Como ves, vas a tener que hacer bastantes cosillas, sin contar con que te tocará también aprender a manejar las herramientas que permiten hacer esas cosillas, llámense Word, WordPress, Photoshop, Instagram, Youtube… o las otras más feolas que sirven para controlar las estadísticas, para ver lo que funciona y lo que no, lo que atrae a la gente, aquello por lo que no vuelven, etc. Pero, eh, me habías dicho que tenías tiempo y eras paciente, ¿es o no es? Pues, ¡al toro!

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