Cosas que mi iPhone 3G no tiene

No voy a ser sarcástica y empezar a quejarme veladamente de lo poco atendido que tiene Apple al 3G, seguramente fuercen un poco las cosas para obligarnos a comprar el nuevo modelo pero, aunque aprieten, no ahogan. Este es un artículo meramente informativo para exponer aquellos detalles, algunos más conocidos y otros no tanto, que he echado en falta en mi iPhone 3G tras haber trasteado un poco con un par de iPhones 4:

  1. El fondo de pantalla detrás de los iconos. En fin, se puede vivir sin tantas cosas que una más no importa.
  2. La multitarea. Agradezco que no tenga, dados los escasos recursos con los que cuenta el 3G para echarla a andar.
  3. El % de la batería. Esto me fastidia un poco, sobre todo me fastidia pensar que hay quién pudiéndolo tener activo, lo tenga apagado… pero esto ya son cosas mías.
  4. El GameCenter. En la ignorancia está la felicidad: Me importa bien poco no poder disfrutar de esta prestación.
  5. La brújula. Me oriento bastante bien, de cualquier forma, si me pierdo, los mapas de Google o el AroundMe me van a servir más y mejor.
  6. La app de Nike. No sé a cuento de qué, pero la he visto en todos los iPhones 4 que he tocado. ¿Viene por defecto? ¿Es una leyenda? Otra cosa que no echo de menos.
  7. La sincronización de notas con Gmail. Ésta es la otra cosa que no estaría mal si la pudiera tener activa, pero no me dan la opción.
  8. El control del volumen desde los auriculares. Aunque los cascos estén preparados con su [+] y su [-], nada. El 3G sólo reconoce la pausa (1 click), el avance (2 clicks) y el retroceso (3 clicks). Fastidia un poco, la verdad.
  9. ¿Más? Bueno, cosas obvias, como la cámara delantera o la resolución de la pantalla, pero eso es más de hardware que de software, así que, en principio, no hay mucho más. En cualquier caso, si surge, actualizaré (como de hecho ha pasado con el punto 8, olvidadiza de mí me lo había saltado).

Punto y aparte. Con un jailbreak, la mayoría de estas cosas se pueden tener en el 3G, ahora bien, la sobrecarga que esto implica, ¿merece la pena? Es decir, hay que elegir entre rapidez (dejarlo como está) o más prestaciones (y que le cueste más procesar). He probado las dos cosas y, por ahora, me quedo sin el break, eso sí, actualizando a la iOS 4.1, en la que Apple se ha apiadado de nosotros y ha soltado un poco la mano, permitiéndonos respirar.

Ignorando al Buzz

Hace unos cuantos días, al iniciar la sesión de Gmail, el señor Google amigablemente me obligó a aceptar una de sus expansiones, una llamada Buzz.

Ni idea de lo que era, aunque tampoco es que ahora lo tenga del todo claro*, lo que sí sé que tengo son unas ganas enormes de desactivar este pequeño nuevo incordio, a cuento de lo cual escribo esta breve entrada, pues me han abierto los ojos y lo comparto (seguid el link, hay imágenes explicativas, aunque basta con buscar en la parte baja de cualquier página de Gmail «desactivar Buzz»).

*En vista de que la wikipedia aún no explica mucho sobre el Buzz, comentaré que es una especie de «otra red social» bastante similar al Twitter aunque con el diseño de Google (es decir, casi tan plano como un HTML de hace 15 años) y con un par de ventajas: conversaciones que se agrupan y respuestas editables. Mi rechazo atiende al engorro que supone su integración en Gmail y su insistencia en invadirme la bandeja de entrada con avisos que podría ver en el propio Buzz.