Cómo ver «Mis Mapas» de Google en el iPhone… bueno, los tuyos, no los míos

(07/07/11) La información que contiene esta entrada está desactualizada. Aunque el método que se explica sigue siendo válido, quizá os interese conocer las novedades explicadas en la entrada Cómo ver «Mis Mapas» de Google en el iPhone… (Segunda Parte).

ARTÍCULO ORIGINAL:

Yo, que por lo que se ve voy tarde con muchos temas, no me he topado hasta hoy con la necesidad de ver «Mis mapas» de Google en el iPhone. Haciendo una búsqueda rápida he dado con una pregunta al respecto -en los propios foros de ayuda de Google- con fecha de 2009 y, al saber la respuesta, he querido contestar. Ya que he escrito allí, he pensado que podía publicarlo también aquí, así que me copypasteo, pongo un par de imágenes ilustrativas, lo retoco un poco -muy poco- y expongo mis conclusiones así:

Hasta donde he podido comprobar, ni la app de Mapas del iPhone, ni la que contiene el paquete de aplicaciones de Google, te dan la opción de cargar tus mapas, por lo que hay que buscar alternativas.

Una de ellas está explicada en la dirección web que adjunto [aquí], pero no la he probado, porque he entendido que sólo sirve para los mapas públicos y, en mi caso, tengo algunos privados que también deseo ver.

Así que me he quedado con otra opción: usar la app de Google Earth. Cuando carga, [1] pinchas en la esquina inferior derecha (sobre la «i» de «info») y se abre el panel de opciones de la aplicación. [2] Te desplazas un poco hacia abajo y ya verás «Cuenta de Mis Mapas» (acceso a la cuenta Google/Gmail) y «Mis mapas» (listado con los mapas, donde seleccionas los que quieres ver).

Si por lo que sea, algo de lo dicho es erróneo, hacédmelo saber, así como si existen otras opciones para ver los mapas, no está de más saberlo para ir sacando más partido a este aparato y a sus aplicaciones.

Cosas que mi iPhone 3G no tiene

No voy a ser sarcástica y empezar a quejarme veladamente de lo poco atendido que tiene Apple al 3G, seguramente fuercen un poco las cosas para obligarnos a comprar el nuevo modelo pero, aunque aprieten, no ahogan. Este es un artículo meramente informativo para exponer aquellos detalles, algunos más conocidos y otros no tanto, que he echado en falta en mi iPhone 3G tras haber trasteado un poco con un par de iPhones 4:

  1. El fondo de pantalla detrás de los iconos. En fin, se puede vivir sin tantas cosas que una más no importa.
  2. La multitarea. Agradezco que no tenga, dados los escasos recursos con los que cuenta el 3G para echarla a andar.
  3. El % de la batería. Esto me fastidia un poco, sobre todo me fastidia pensar que hay quién pudiéndolo tener activo, lo tenga apagado… pero esto ya son cosas mías.
  4. El GameCenter. En la ignorancia está la felicidad: Me importa bien poco no poder disfrutar de esta prestación.
  5. La brújula. Me oriento bastante bien, de cualquier forma, si me pierdo, los mapas de Google o el AroundMe me van a servir más y mejor.
  6. La app de Nike. No sé a cuento de qué, pero la he visto en todos los iPhones 4 que he tocado. ¿Viene por defecto? ¿Es una leyenda? Otra cosa que no echo de menos.
  7. La sincronización de notas con Gmail. Ésta es la otra cosa que no estaría mal si la pudiera tener activa, pero no me dan la opción.
  8. El control del volumen desde los auriculares. Aunque los cascos estén preparados con su [+] y su [-], nada. El 3G sólo reconoce la pausa (1 click), el avance (2 clicks) y el retroceso (3 clicks). Fastidia un poco, la verdad.
  9. ¿Más? Bueno, cosas obvias, como la cámara delantera o la resolución de la pantalla, pero eso es más de hardware que de software, así que, en principio, no hay mucho más. En cualquier caso, si surge, actualizaré (como de hecho ha pasado con el punto 8, olvidadiza de mí me lo había saltado).

Punto y aparte. Con un jailbreak, la mayoría de estas cosas se pueden tener en el 3G, ahora bien, la sobrecarga que esto implica, ¿merece la pena? Es decir, hay que elegir entre rapidez (dejarlo como está) o más prestaciones (y que le cueste más procesar). He probado las dos cosas y, por ahora, me quedo sin el break, eso sí, actualizando a la iOS 4.1, en la que Apple se ha apiadado de nosotros y ha soltado un poco la mano, permitiéndonos respirar.

Ignorando al Buzz

Hace unos cuantos días, al iniciar la sesión de Gmail, el señor Google amigablemente me obligó a aceptar una de sus expansiones, una llamada Buzz.

Ni idea de lo que era, aunque tampoco es que ahora lo tenga del todo claro*, lo que sí sé que tengo son unas ganas enormes de desactivar este pequeño nuevo incordio, a cuento de lo cual escribo esta breve entrada, pues me han abierto los ojos y lo comparto (seguid el link, hay imágenes explicativas, aunque basta con buscar en la parte baja de cualquier página de Gmail «desactivar Buzz»).

*En vista de que la wikipedia aún no explica mucho sobre el Buzz, comentaré que es una especie de «otra red social» bastante similar al Twitter aunque con el diseño de Google (es decir, casi tan plano como un HTML de hace 15 años) y con un par de ventajas: conversaciones que se agrupan y respuestas editables. Mi rechazo atiende al engorro que supone su integración en Gmail y su insistencia en invadirme la bandeja de entrada con avisos que podría ver en el propio Buzz.